La misma secretaría por medio de un comunicado oficial dio a conocer que lo anterior se llevó a cabo toda vez que se identificó en el sistema financiero nacional e internacional que se llevaron a cabo múltiples operaciones con recursos que presuntamente no proceden de actividades lícitas, mismos que se presumen ser derivados de actos de corrupción.
Resaltaron que tanto Emilio Lozoya como AHMSA, son completamente libres de hacer valer su derecho de garantía de audiencia y defensa, particularmente para hacer valer, en términos de la legislación aplicable, los derechos laborales de sus trabajadores, accionistas y proveedores ante la propia UIF.

Este bloqueo de cuentas forma parte de las funciones que realiza la UIF en el cumplimiento de sus obligaciones como autoridad del Estado Mexicano y en el marco de un Estado Constitucional de Derecho. Asimismo, dichas acciones están respaldadas en las obligaciones de la UIF que se derivan de diversos instrumentos internacionales, tal y como lo son la Convención de Mérida y la de Palermo. Además, la congelación de cuentas está comprendida en las facultades legales previstas que tiene la UIF en la Ley Federal para la Prevención e Identificación de Operaciones con Recursos de Procedencia Ilícita (Ley Antilavado).
De la misma forma, la Institución dio a conocer que la Unidad de Inteligencia Financiera actúa en todo momento conforme a derecho, sin pretender, en ningún escenario, dañar con esta medida a los trabajadores, accionistas o proveedores de Altos Hornos de México. Por ello, las cuentas de los trabajadores se descongelarán el día de mañana, cuando se promueva la garantía de audiencia.

El Ejecutivo nacional declaró que sigue firme en la política de cero tolerancia a la corrupción, demostrando con este acto que ese será uno de los ejes centrales de su gobierno.

