Por Fernando González
Fuente: datos biográficos por Juan Antonio Willy
Hermosillo y fotografía de Jorge Willy Portal
La advertencia de mamá era determinante: “¡Si no es Willy, no compres nada!” y me refiero a una enorme cantidad de madres de familia que así subrayaban la preferencia a las paletas y helados Willy por su calidad e higiene en todos sus productos, como los esquimales, las barras de nuez y de leche, y paletas de todos los sabores, entonces hechos con materias primas naturales mexicanas, sin conservadores y saborizantes artificiales; la fresa era de Irapuato y era eso, fresa.
Nuestro personaje de este mes nace en Mineral de La Luz, Guanajuato, en 1908, hijo de Leonardo Willy, ciudadano suizo dedicado a la minería, y Guadalupe Nájera, quienes además procrearon a Alberto y Daniel. Estudió primaria, ya establecida la familia en Torreón por el desarrollo minero creciente en La Laguna. En ese tiempo se acostumbraba tener en las casas gallinas, vacas y marranos para autoconsumo y venta vecinal, y la suya estaba ubicada frente al restaurante La Majada, donde Jorge se encargaba de ordeñar y repartir leche y huevo a los vecinos en un carro tirado por mulas, casa por casa.
Más adelante, Jorge empieza a viajar como agente vendedor a Cd. Juárez para ofrecer marcos y molduras para pinturas y fotografías, y en El Paso, Tx., observa cómo proliferaban negocios tipo neverías cuando empezaba el auge de los helados, pero sobre todo le impresionó la bebida gaseosa Root Beer, por lo que adquiere un equipo completo básico de máquina para gaseosas y lo necesario, trayendo a Torreón, además cilindros de concentrado de Root Beer.
Empieza el 2 de mayo de 1927 en un tabarete en la Plazuela Juárez, que le compró al Sr. Monroy, ubicado en la esquina de Matamoros y Galeana. Le va bien y hace otro viaje ya con la idea de empezar a hacer las paletas, cuando no había problema en la frontera y se podía pasar todo sin dificultades. Compra un equipo pequeño y comienza a fabricar paletas y la gente hacía larga fila para esperar a que saliera la producción para comprarlas, como una novedad tremenda. Su hermano Alberto se empieza a meter en la cuestión técnica-mecánica y fabrica un equipo más grande y cuartos fríos y aumentan la producción notablemente. Abre otro tabarete enfrente del Cine Princesa, en Morelos y Valdés Carrillo. Siguió en el Mercado Juárez, luego en Morelos y Múzquiz frente al Cine Variedades.
Resultaron buenos negocios cuando se instala en Torreón una fábrica de carritos para paletas llamada “La Cristal”, cuyos dueños eran de Ciudad Juárez, pero la distancia entre aquella ciudad y Torreón los metía en problemas, por lo que ofrecen a Jorge la fábrica confiando plenamente en su buen crédito y su fama de buen pagador que, por supuesto, adquiere. Empieza con 25 carritos y su hermano Alberto comienza a construir carritos diseñados por él. Llegaron a tener 70 unidades además de los puntos de venta fijos. Los carritos recorrían las calles y colonias vendiendo las paletas Willy.
En 1937 se renta un local frente a la Plazuela Juárez y luego adquieren el terreno donde construyen un piso para la fábrica y después añaden un segundo piso para construir su hogar. En junio de 1940 casa con la Srita. Socorro Hermosillo Villaverde, originaria de Parral, Chihuahua, procreando a sus hijos Jorge, Margarita, Rosa María, Juan Antonio y Francisco Javier.
Jorge era un hombre de mucho trabajo, desde las seis de la mañana hasta las 11 de la noche. Era su única actividad además de atender a su familia, siendo de carácter serio y reservado, por lo que no perteneció a ningún club de servicio. Iba al béisbol y al box en compañía de su tío Luis Hermosillo Villaverde. Fallece el 10 de junio de 1965 a los 57 años de edad por complicaciones que en esos años eran difíciles de solucionar médicamente, causando consternación en La Laguna por la muerte del empresario que durante décadas hizo feliz a los laguneros por sus paletas y helados de gran calidad y diversidad de productos y sabores.

