Una startup británica de biotecnología está desarrollando un método de teñido textil que aprovecha los colores brillantes de las aves y las mariposas y hace que los microorganismos los recreen en la tela, reduciendo el uso de agua y productos químicos pesados en el proceso.
Colorix es la empresa inglesa que con su innovación ha atraído al gigante del retail sueco H&M. El teñido común, con pigmentos sintéticos, implica grandes concentraciones de productos químicos peligrosos como el cromo y otras sales de metales pesados, que además consumen grandes cantidades de energía y agua, mientras las aguas residuales contaminadas son una gran fuente de contaminación.
La empresa inglesa dijo que su método no utiliza productos químicos peligrosos y reduce el uso de agua hasta en un 90% dependiendo del equipo, pigmento y tela, además que se lleva a cabo a temperaturas más bajas que el teñido común.
La creciente conciencia de los compradores de que la ropa es una de las industrias más contaminantes está presionando a los minoristas conscientes de la imagen para abordar el impacto ambiental del ciclo de vida completo de su ropa. La etapa de teñido tiene uno de los más grandes.

Colorifix, como el rival francés PILI, cosecha un gen de color en la naturaleza y lo inserta en una célula bacteriana, engañándolo para que se llene con el color y se duplique. En el proceso de tintura de la inglesa, las células saltan sobre la tela y liberan el tinte sobre ella, luego de lo cual la solución se calienta brevemente para matarlas.
El presidente ejecutivo, Orr Yarkoni, dijo que Colorifix está a punto de lanzar ensayos a escala industrial en asociaciones con grupos de moda, incluidos H&M, y fabricantes de textiles como Forster Rohner de Suiza y Arvind de India. Las pruebas se realizarán en casas de tintes que ya suministran esas marcas.

