Por Sofía Gómez
La Asociación Encendamos Una Luz A.C. nació hace 30 años con el objetivo de crear Casa Feliz, un espacio para niños con cáncer, proyecto en el que Cecilia Marroquín se involucró desde sus inicios y con el que siempre ha estado comprometida por completo.
¿Cómo surge tu interés por brindar apoyo a niños con cáncer?
Hace 34 años conocí a un pequeñito de dos años que padecía cáncer. Me involucré mucho con él durante toda su enfermedad, hasta el final; vivir ese proceso fue muy duro, para mí fue un fracaso el no haber podido sacarlo adelante. Posteriormente, cuando la Asociación Encendamos Una Luz tenía poco menos de un año, me invitaron a formar parte de ella y me prometí que si aceptaba entrar lo haría con toda la disposición y así lo hice.
¿Qué necesidades de los niños que padecen cáncer cubre Casa Feliz?
En Casa Feliz acompañamos tanto a los niños como a sus familias de una manera integral, brindándoles ayuda para sobrellevar la terrible enfermedad por la que atraviesan. Quienes se acercan son personas de escasos recursos y con poco conocimiento acerca del cáncer, por lo que los asesoramos con información y les brindamos algunos medicamentos o aditamentos que no les proporciona el seguro, como el catéter; además, les damos hospedaje, una buena alimentación, vestido y, lo más importante, cariño y motivación para que su ánimo no decaiga.
¿Cuáles son los principales apoyos de Casa Feliz?
Hemos podido mantener este espacio con el nivel en cuanto a instalaciones, servicios e insumos que los niños necesitan y merecen, gracias al apoyo de voluntarios especialistas, como psicólogos, nutriólogos y tanatólogos, entre otros, de algunas empresas que nos otorgan donativos, así como de las actividades que organizamos constantemente.

¿Qué actividades se tienen programadas próximamente?
El próximo siete y ocho de noviembre se llevará a cabo El Bazar de La Luz en el Campestre, el cual nos ayuda mucho, ya que más allá de lo recaudado, es un evento en el que muchas personas se suman. Para 2018 tenemos planeado un nuevo evento bajo el nombre Yo Sí Quiero, dirigido a niños que han mostrado desde temprana edad su interés por apoyar a Casa Feliz.
¿Cuáles son los principales retos que has enfrentado en Casa Feliz?
Mantener esta casa día con día como la soñamos y el hacer que la gente crea en nosotros, pero sobre todo, el poder cumplir a los niños sus sueños para sacarles todas las sonrisas posibles.
¿Cuál ha sido el mayor logro de Casa Feliz?
El llegar a 30 años y poder ayudar cada vez a más niños, explicándoles lo que les está sucediendo de una manera más esperanzadora y alentadora.
¿Qué implica estar al frente de un proyecto tan importante?
Es una gran responsabilidad, pero también es un sueño cumplido. Casa Feliz es una parte muy importante de mi vida; la tengo tatuada en el corazón. El poder mitigar el dolor de los niños y sus familias me fortalece como persona.
¿Qué mensaje das a los jóvenes que muestran interés en apoyar a la comunidad a través de asociaciones?
Hay muchas necesidades qué cubrir y no podemos esperar a que nuestros gobernantes lo hagan. Quienes ya están involucrados, ¡no desistan!, únanse y hagan un voluntariado de altura. A los padres jóvenes, eduquen a sus hijos en el altruismo y la generosidad; son cada vez más los niños que se interesan en este proyecto.