Correr, rodar y nadar son tres disciplinas que requieren de esfuerzo, dedicación y una adecuada preparación física; sin embargo, hay quienes deciden retarse a otro nivel, practicando estos tres deportes en una misma competencia: el triatlón.
¿Cómo fueron tus inicios en el mundo del deporte?
Cuando era niña tomé clases de natación por un tiempo, estuve en ballet por más de 11 años y practiqué vóleibol desde secundaria hasta universidad. Luego dejé de entrenar una disciplina como tal, pero siempre seguí en el gimnasio.
¿Cómo surge la idea de competir en un triatlón?
Honestamente, me resistía a correr, pero el año pasado lo intenté; empecé ahí mismo en el gimnasio con Mariela Conte. Después empecé a participar en carreras trail, en Vizcaya o la Villa, y fue así que tuve la oportunidad de practicar con el equipo Ducks. Una vez entrenando en el bosque, una compañera que estaba vendiendo su bicicleta me la ofreció y la compré. Fue ahí cuando me pregunté: si ya estoy corriendo y rodando, ¿por qué no nadar? Así lo hice, y para mi sorpresa, nadar es la parte de la competencia que más disfruto.
¿Cómo haces para mantener el equilibrio entre deporte, carrera y familia?
Eso es lo rico de pertenecer al equipo Ducks; tienen distintos horarios de entrenamiento, lo que facilita a las personas que tenemos un compromiso de trabajo o que somos mamás, el tener también horario de triatletas, además tengo el apoyo de mi familia.
¿Qué recomendarías a quienes buscan competir en un triatlón por primera vez?
Hay que prepararse muy bien, tiene mucho que ver el seguir los entrenamientos como te los marcan; es la diferencia entre sufrir o disfrutar una competencia. En mi caso, Joaquín Pereda supo cómo entrenar a alguien como yo para una competencia de alto rendimiento. Yo creo que cuando pruebas y haces un triatlón, te das cuenta de que es una experiencia increíble, porque además te da la oportunidad de dominar tu mente, tus pensamientos. Lo relaciono con mi carrera porque es una oportunidad de estar contigo mismo; te sirve para mover otros músculos, despejarte. Además la emoción y adrenalina son incomparables.
Dominando la mente
– Es Licenciada en Psicología por el ISyTAC (hoy Universidad La Salle)
– Cuenta con preparación para ser guía Montessori, con estudios en Peugia, Italia
– Especializada en Terapia cognitivo conductual y bioenergética
“Ser testigo de cómo alguien puede ser capaz de descubrir su propio potencial, su capacidad de hacer frente a las adversidades; me da mucha alegría ver como salen adelante, con el terapeuta, sin el terapeuta, y a pesar del terapeuta”.






