Alumnos y académicos del Centro Universitario de Tonalá de la Universidad de Guadalajara trabajan desde hace doce meses en un proyecto para transformar el aceite comestible que proviene del laboratorio de alimentos o de la cafetería central en biodiesel.
De acuerdo con el maestro Sergio Ruiz Rivera, líder del proyecto y académico del Departamento de Estudios del Agua y Energía del centro universitario, los planes a futuro es la apertura de una planta con la capacidad de procesar hasta 100 litros.
Actualmente, en el centro se procesan de 20 a 40 litros a la semana en las instalaciones del Laboratorio de Nanotecnología del plantel universitario.
“Para el proceso de elaboración es necesario realizar una mezcla de alcohol y sosa cáustica o hidróxido de sodio que se mezclan con el aceite en un vaso de precipitado para que haya una reacción química que tornará el líquido viscoso”, apuntó.
El líquido resultante se deja reposar en una pera de decantación hasta que la glicerina se concentra en la parte inferior y el biodiesel en la parte superior, abundó Ruiz Rivera.
“Es lavado con agua que contiene muy poca concentración de ácido sulfúrico cuantas veces sea necesario, hasta eliminar impurezas”, explicó.
“De un litro de aceite se obtienen 700 mililitros de biodiesel”, declaró.
El catedrático señaló que el siguiente paso del proceso es calentar el biodiesel resultante para evaporar los residuos de agua.
Dicho combustible puede ser utilizado en automóviles y camiones con motores de diésel. Sin embargo, aceptó que aún no se ha probado su efectividad, por lo que las pruebas para mejorar la calidad continúan.
En primera instancia, el líder del proyecto conformado por cinco alumnos de la licenciatura en Administración de Negocios y de Ingeniería en Energía, indicó que la finalidad es que el biodiesel sea utilizado para los camiones y medios de transportes que pertenecen al CUTonalá.
